Albóndigas con tomate casero
Receta de: Carnes, Salsas
Plato: Plato caliente, Primer plato
Cocina: Tradicional
Albóndigas con tomate casero
Media
€€
Albóndigas con tomate casero
Valoración media
Anterior receta Siguiente receta
Elaboración
Las albóndigas con tomate, son las albóndigas más ricas que he probado en toda mi vida. Ahora que vivo sola y lejos de casa, he pedido a mi madre que me de la receta porque no puedo mucho tiempo sin probarlas y ahora que tengo la receta, la quiero compartir con todos vosotros porque esta maravilla de comida no puede estás oculta, ja ja ja. Espero que las hagáis y os estén tan buenas como me lo están a mí. Lo primero que haremos será lavar el pimiento, pelaremos el ajo, rallaremos los tomates y cortaremos el tomate del bote a trozos pequeños. Después, pondremos aceite de oliva en la base de la cazuela y echaremos el ajo pelado y el pimiento a trocitos. A continuación, lavaremos y cortaremos la berenjena y el calabacín a tacos muy pequeños. Lo echaremos también al fuego. y vamos moviendo poco a poco todo. (Eché unas hojitas de laurel, pero no siempre tengo). Ahora, pico la almendra en el mortero y la dejo hasta que toda la verdura está frita. Mientras, me pongo a hacer la masa de la carne: pongo la carne picada con la ralladura de limón, el zumo del limón, la pimienta negra molida, sal, un puñado de pan rallado, piñones y un ajo a mini trozos. Lo mezclo todo bien y hago las bolitas. Pongo en una cazuela más grande la base con aceite de oliva. Sigo moviendo la verdura y echo aquí la almendra partida para que se fría un poco. Pongo las albóndigas y las frío un poco. Paso el pisto sin los ajos por el chino para que los nietos no vean la verdura. Lo vuelvo a la olla con el vaso de vino y el zumo del tomate de bote. Lo dejo a fuego lento mientras frio todas las albóndigas. Finalmente, mezclo en la olla grande el tomate y las albóndigas y lo dejo a fuego lento como media hora para que se terminen de cocer por dentro y estén más blanditas. Pasado el tiempo, tendremos un delicioso plato de albóndigas con tomate. ¡Están para chuparse los dedos!