Albóndigas de patatas rellenas con ciruelas
Receta de: Carnes, Huevos y patatas
Plato: Plato caliente, Segundo plato
Cocina: Tradicional
Albóndigas de patatas rellenas con ciruelas
Alta
Albóndigas de patatas rellenas con ciruelas
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Elaboración
Si queréis variar a la hora de crear diferentes aperitivos que servir en vuestra mesa cuando tengáis una fiesta o comida especial, os propongo esta receta de albóndigas de patatas rellenas con ciruelas. Son unos pequeños bocaditos de los que no te esperas la sorpresa del interior al darles el primer bocado, convirtiendo que en tu boca se produzca una explosión de sabor al mezclar el sabor de la patata con el dulce de la ciruela. Deliciosos. Comenzamos por lavar 1 kilo de patatas y las ponemos a hervir sin haberlas pelado si quiera. Después de que estas hiervan y estén hechas, lo que comprobaremos al pincharlas con un cuchillo y que este las traspase con facilidad, se dejan enfriar y se pelan. Se trituran haciendo un puré de patatas. Al cuenco que contiene el puré de patatas, se le incorpora 1 huevo, y se mezcla bien. Después añadimos unos 500 de gramos de harina blanca de maíz, y mezclándolo todo bien se hace una masa que se reparte en trozos de, aproximadamente de 7 centímetros. Estiramos lo que sería un cuadrado de 7-10 centímetros del puré de patatas y se llena con mitad de ciruela. Se hacen bollos del amasijo de patatas, albóndigas casi redondas rellenas con mitad de ciruela cada una. Por otro lado ponemos el agua a hervir, y se añade una cucharita de sal dentro del agua. En el momento en que veamos que el agua empiece a hervir se añaden las albóndigas de patata rellenas con las ciruelas. Cuando las albóndigas suban a la superficie del agua significa que ya están, por lo que las vamos a retirar y dejamos que se enfríen. En un sartén grande se pone 50 mililitros de aceite de oliva y la mitad de la cantidad de migajas de pan seco. Luego se empanan 6 albóndigas de tal manera que se cubran el pan rallado. Separadamente, en una bandeja se esparcen 100 gramos azúcar. Por ultimo de empanar con migajas de pan seco cada albóndiga de amasijo de patatas con ciruela, se cubre con azúcar y o canela. Las albóndigas de patatas rellenas con ciruelas se sirven a la temperatura ambiente o frías, como nosotros prefiramos. Las podemos servir también como aperitivo salado, no cubriéndolas al final ni con el azúcar ni con la canela.