abrir menú
logotipo Dia
abrir menu de usuario

Bizcocho con sabor a café

Receta de: Postres y dulces
Plato: Postre
Cocina: Tradicional
Bizcocho con sabor a  café
Fácil
20-30
Bizcocho con sabor a  café
Valoración media
Anterior receta Siguiente receta
Elaboración
Uno de mis postres preferidos, no solo por su fantástico sabor si no también por lo fácil de hacer que es, es este bizcocho con sabor a café. Lo hago como sustituto a cualquier tarta, más complicada de hacer, y lo sirvo justo a la hora del café. En un cuenco lo primero que hacemos es juntar los huevos con el azúcar y el café batiéndolo todo junto hasta que se mezcle bien. Agregamos ahora la mantequilla derretida y la harina tamizada junto con la levadura. Todo esto lo echamos en un molde de horno, previamente forrado con un papel vegetal. Ponemos a precalentar el horno a una temperatura de 180º, y en cuanto este caliente, introducimos el bizcocho durante unos 35 minutos. Tras ese tiempo se supone que ya estará hecho nuestro bizcocho con sabor a café. Espolvoréalo con un poco de azúcar glas. Fantástico para acompañar el café después de comer. Trucos y consejos: Si queréis, se puede acompañar el bizcocho con una salsa echa con 40 g. de azúcar, el zumo de dos naranjas y una cucharada de maicena disuelta en un poco de agua fría. Le dará un sabor final afrutado y dulce delicioso. Para hacerla, lo que hay que hacer es mezclar todos esos ingredientes hasta que espese la salsa. Se sirve a la hora de comerlo junto con el bizcocho, para que cada cual sírvalo que más le apetezca. Ya veréis lo que cambie el sabor. En el caso de que no se tenga papel vegetal para forrar el molde, lo que se puede hacer es untarlo con un poco de mantequilla u otra grasa, como aceite, y después espolvorearlo con un poco de harina, sacudiéndolo a continuación para quitar el exceso de la misma. Con esto se consigue lo mismo que con el papel, que es que no se nos pegue el bizcocho al molde. Si quieres comprobar que el bizcocho está hecho, puedes pincharlo con un palillo o con un cuchillo en el centro del mismo, y si cuando lo saques está seco y limpio, es que el bizcocho ya está listo.