Lasaña de pollo
Receta de: Arroces y pastas, Carnes, Aves
Plato: Plato caliente, Plato único
Cocina: Tradicional
Lasaña de pollo
Fácil
20-30
301-500
Lasaña de pollo
Valoración media
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Elaboración
Uno de los platos más italianos más internacionales es la lasaña. Las hay de verduras, de carne o de atún. La que yo os voy a mostrar aquí es la lasaña de pollo Para hacer esta lasaña, lo primero que vamos hacer es preparar las láminas de lasaña siguiendo las instrucciones que el fabricante nos explica en la caja del producto. Mientras tanto cortamos la cebolla muy fina y la sofreímos en un poco de aceite. Cuando esté la cebolla pochada, añadimos la carne y sazonamos con sal y pimienta, damos unas vueltas y mezclamos todo bien. Con la paleta vamos separando los trozos de carne para que vayan quedando más sueltos. Cuando la carne vaya tomando color le añadimos el vino blanco y dejamos cocer hasta que se haya evaporado casi todo el líquido. A continuación le añadimos el tomate y volvemos a sazonar, le ponemos también las hierbas y removemos todo. Dejamos cocer a fuego medio hasta que el tomate esté en su punto, unos 10 o 15 minutos aprox. Lo mejor es ir probando hasta que esté a nuestro gusto. Mientras termina de cocinarse el relleno terminamos de preparamos las láminas de lasaña. Una vez hervidas o pre cocidas las ponemos sobre un trapo de algodón limpio y las dejamos reposar unos minutos. Luego untamos un recipiente apto para horno con mantequilla y disponemos sobre el las láminas de lasaña alternadas con el relleno de carne. Cuando tengamos montada la lasaña añadimos la bechamel y por encima el queso rallado. Una vez montado el plato lo introducimos en el horno durante unos 10' o 15' hasta que el queso empiece a estar doradito. Para la bechamel: Tenemos que poner en un cazo a fuego medio la mantequilla y cuando esté fundida añadimos la harina y removemos para mezclar todo bien, dejamos cocer un minuto para que se cocine la harina, pero con cuidado de no quemarla. Después añadimos la leche (si está tibia mejor) poco a poco y sin dejar de remover para evitar que se formen grumos. Para este paso lo ideal es utilizar una varilla o cuchara de madera. Seguimos removiendo a fuego medio hasta que la leche empiece a hervir y la mezcla empiece a espesar. Cuando empiece a espesar sazonamos, una pizca de sal y pimienta y la nuez moscada.