Mermeladas caseras
Receta de: Postres y dulces
Plato:
Cocina:
Mermeladas caseras
Media
41-50
€€
Mermeladas caseras
Valoración media
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Elaboración
Hace un tiempo que decidí que no iba a volver a comprar mermelada. No porque no estén buenas o sean malas, sino porque me resultaban demasiado dulces, y haciéndola yo misma podía controlar las cantidades de azúcar y me aseguraba de que fuesen totalmente naturales. Puedes hacerla de cualquier tipo de frutas, pero esta mermelada de higos es espectacular. Para hacer esta mermelada de higo lo primero que tenemos que hacer es lavar y pelar bien los higos que contra más maduros estén, mejor. Los ponemos en un cazo junto con el azúcar y dejamos que maceren toda la noche. En este momento podemos añadir el chorro de zumo de limón, pero es algo opcional. Lo que nos aporta es un poco de acidez que le da un toque diferente. Al día siguiente ponemos en un cazo al fuego hasta que adquiera la textura que deseemos para la mermelada. En el caso de que vayamos viendo que está quedando muy espesa, le podemos añadir un pelín de agua, pero solo un poco. Cuando tenga la consistencia de una mermelada, la echamos en botes de cristal y los cerramos inmediatamente para que hagan el vacio. Una vez que abramos uno de estos botes para consumir los guardamos en el frigorífico. Esta mermelada de higo queda deliciosa, y al controlar tu las cantidades, mucho menos dulce que las que venden. Consejos y Trucos: En el caso de que queráis hacer más o menos cantidad de mermelada, lo podéis hacer siempre en cantidades proporcionales a las que os indico. De todas formas la cantidad de azúcar siempre va a depender de la fruto, si esta es más o menos dulce, y también de si las mermeladas os gustan con más o menos azúcar. A la hora de escoger el timo de azúcar, yo os recomiendo que la uséis morena, ya que aunque sea más cara que la blanca, esta es más sana además de darle un sabor más rico que la otra. Dicho esto podéis usar la fruta que queráis. Yo también la suelo hacer de tomate y nos encanta en casa para acompañar a un trozo de queso de oveja o una carne, como el pato. Solo tenéis que usar las mismas cantidades que para la de higo y quitar a los tomates la piel y las pepitas.