Pollo al ajillo
Receta de: Aves
Plato: Segundo plato
Cocina:
Pollo al ajillo
+Fácil
20-30
Pollo al ajillo
Valoración media
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Elaboración
No hay plato más típico en mi casa que un pollo jugoso al ajillo. Cuando viene alguien a visitarnos a casa, este es el plato que mi madre hace y la verdad es que nunca cansa porque queda realmente delicioso con la salsa de vino y ajo. Un magnífico plato. Comenzamos salpimentando y enharinando los trozos de pollo y lo reservamos. Por otro lado en una cazuela baja ponemos una buena cantidad de aceite de oliva y 5 dientes de ajos sin pelar para que aromaticen el aceite. Dejamos los dientes de ajo hasta que la piel comience a tostarse. A continuación, vamos friendo el pollo hasta que esté bien dorado en esta aceite aromatizado de ajo. Freímos todo el pollo y retiramos y reservamos sobre papel absorbente. Cuando todo el pollo esté frito, retiramos el exceso de aceite (reservando únicamente el correspondiente a una cucharada) y pochamos en él el pimiento rojo y la cebolla picada finamente. Cuando esté hecho, volvemos a colocar el pollo en la cazuela. Vertemos el zumo de limón y mezclamos bien para que toda la carne se impregne del jugo. Agregamos el caldo de pollo, los dientes de ajo restantes cortamos en láminas y la hoja de laurel. Dejamos reducir. Cuando la casi totalidad del caldo esté reducida, añadimos el vino y dejamos cocinar hasta que se evapore un poco el caldo para que se concentren mejor los sabores. Podemos acompañar este pollo jugoso al ajillo con una buena cantidad de patatas fritas, pero ya os digo que si lo coméis sólo no os hará falta nada más que una buena cantidad de pan para untar la salsa. Si os gustaría que tuviese un poco más de sabor a ajo, podéis marinar el pollo antes en un poco de ajo con aceite.